Lo encontrarás en pleno centro de la ciudad que, pese a su lustrosa fachada de ladrillos, ha pasado desapercibida para muchos locales y visitantes durante décadas. Es una construcción de 1925 diseñada con amor incondicional por la historia y la identidad aragonesa.

Ahora, después de un siglo, abre sus puertas al público. La Casa Moneva se ubica en el número 12 de la calle Sanclemente, en pleno corazón de Zaragoza. Construida en 1925, su diseño responde a un historicismo aragonés único, fruto de la colaboración entre Juan Moneva, jurista y académico zaragozano, su hijo Jaime, joven arquitecto de la época, y el arquitecto Regino Borobio. La fachada de ladrillo recrea la arquitectura renacentista aragonesa con detalles como arcos de medio punto, ventanas geminadas y un alero de madera tallada que transportan al visitante a otra época. Este edificio no es solo una obra arquitectónica, sino también un homenaje a la historia y la cultura aragonesa, con símbolos que rememoran los Sitios de Zaragoza de 1808 y la religiosidad popular.
Durante décadas, su valor pasó inadvertido entre los edificios modernos que rodean el centro, pero ahora con esta apertura al público, se quiere resaltar la identidad aragonesa y el patrimonio urbano de la ciudad.
VISITAS PARA DESCUBRIR ESTE TESORO OCULTO
Con motivo de su 100 aniversario, la Casa Moneva puede visitarse con cita previa, una iniciativa impulsada por la Asociación Amigos de la Casa Moneva. Las reservas se gestionan principalmente a través del perfil oficial de Instagram (@casamoneva), facilitando el acceso a un público interesado en el patrimonio y la historia de Zaragoza. Las visitas guiadas permiten conocer la historia del edificio, los detalles arquitectónicos y el contexto cultural que le dio origen, así como las diversas salas, entre ellas la cocina, el jardín interior o las bodegas.
