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- La rana de la fachada de la Universidad
- Calle Tentenecio y Calle Pozo Amarillo
- La Casa de las Muertes
- El Astronauta de la Catedral
- La Cueva de Salamanca
- Lunes de aguas
- El Mariquelo
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La rana de la fachada de la Universidad
Varias son las leyendas y misterios de la rana que posa sobre una calavera en la fachada de la Universidad. Una de ellas es la rana tenía que ser encontrada por aquellos estudiantes que querían aprobar sus exámenes. La tradición dice que el hecho de encontrar la rana indica buena suerte y en relación a los estudiantes que aprobarán sus estudios si la encuentran sin necesidad de ayuda.

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Calle Tentenecio y Calle Pozo Amarillo
Un día se escapó un toro bravo por la ciudad de Salamanca, todo el mundo fue contagiándose por el pánico que creaba el animal. El Santo Juan de Sahagun, patrón de Salamanca, al encontrárselo de frente le dijo «Tente, necio». El animal se quedó hipnotizado y volvió manso, volviendo los transeúnte a la tranquilidad y apacibilidad de Salamanca.
El Pozo Amarillo, donde en el año 1475 rescató a un niño que había caído a dicho pozo. Al no llegar a alcanzarlo San Juan hizo subir el nivel de agua hasta que el crío, llorando logró llegar a la boca del pozo y salir mojado y asustado. Hoy San Juan de Sahagún es el patrón de la ciudad.


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La Casa de las Muertes
Está ubicada en la calle Bordadores. Dice la leyenda que a comienzos del siglo XIX se produce un cuádruple asesinato de una familia compuesta de cuatro individuos que habitaba en su interior. Este suceso impresionó a los habitantes de Salamanca y acrecentó la denominación popular de la «Casa de las Muertes». En mayo de 1835 una señorita que, meses antes había despedido a sus criados, habitando en su retiro en la casa aparece una mañana asesinada en el pozo del patio. A causa de estos sucesos la casa quedó deshabitada por algún tiempo hasta que volvió a ser habitada a finales del siglo XIX.

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El Astronauta de la Catedral
El famoso astronauta de la Catedral de Salamanca fue tallado en 1992, cuando el templo salmantino fue restaurado de cara a las Edades del Hombre, que se celebrarían al año siguiente. Miguel Romero fue el cantero que lo incorporó a la decoración de la Puerta de Ramos de la Catedral con el objetivo de dejar su firma personal, al igual que hacían los canteros medievales, en el monumento.
La elección de un astronauta fue un homenaje al siglo XX como símbolo de modernidad. En la puerta de Ramos (entrada a la Catedral nueva) frente al Palacio de Anaya.

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La Cueva de Salamanca
Cuenta la leyenda que el Diablo en persona impartía clases de nigromancia y esoterismo en esta Cueva, sita en la Cuesta de Carvajal, a grupos de siete estudiantes durante siete años.
Al concluir los estudios uno de los estudiantes, elegido por sorteo, había de quedar al servicio del demonio como pago a sus enseñanzas. El Marqués de Villena fue uno de los elegidos. Consiguió huir con vida, aunque en su huida perdió la sombra, lo que le hizo quedar señalado como seguidor de Satanás.

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Lunes de aguas
Cada año los salmantinos van a comer el típico hornazo al campo. La típica costumbre data del s. XVI , durante el reinado de Felipe II, las prostitutas de Salamanca tenían que abandonar la ciudad para preservar las buenas normas y moral de los creyentes.Para ello cruzaban el rio Tormes y eran custodiadas por el clérigo llamado Padre Putas hasta el Lunes de Aguas (Lunes siguiente al de Pascua) que pasaban el rio en barcas. Los responsables del retorno de las mujeres mediante la búsqueda de todos los barcos disponibles, que decorarían con flores para crear un ambiente festivo. Una vez reunidos en la orilla del río se celebraba el reencuentro con comida, vino y baile, culminado con una zambullida final que le da su nombre a esta fiesta.
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El Mariquelo
Es un personaje típico de Salamanca que cada año en víspera de la festividad de Todos los Santos sube al campanario de la catedral nueva para conmemorar el hecho de que el terremoto de Lisboa de 1755 apenas afectó a la estructura de este edificio.
Desde entonces, un varón de la familia de los Mariquelos ha cumplido con la tradición hasta 1976, cuando esta costumbre murió. En 1985, Ángel Rufino de Haro decidió reanudar la tradición y cada año, ataviado con el traje típico charro, sube hasta el punto más alto de la torre de la catedral para tocar una charrada con el tamboril y la gaita.

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Fuentes consultadas: 10 leyendas y curiosidades de Salamanca (sientecastillayleon.com) Salamanca en el ayer: Calle del Pozo Amarillo Leyendas de la Casa de las Muertes (historiasdelcuartodeatras.blogspot.com)
