.
RESUMEN:
* El viernes, 16 de Diciembre, en 2 horas 15 minutos en Narbona, os dejo cosas que ver y comer (en el mercado que está muy bien, os lo pongo mas abajo) y por la tarde al Village de Noël, (está a 45 minutos de Narbona), que de noche es más bonito. De ahí, al hotel en Carcason, ver un poco Carcason y a dormir, os dejo que ver y donde cenar en Carcason.
* El Sábado, 17 de Diciembre, por la mañana visitar Carcason, se puede ver en 2 horas y después ir a Monpellier y pasar el resto del día, os dejo que ver y donde comer en Monpellier.
* El Domingo 18 de Diciembre visitar los pueblos, Rennes-le-Château y Castelnou, de camino a casa, os dejo cosas que ver y mapa.
.
Viernes, 16 de Diciembre, de Premia a Narbona
.
.
.
Narbona
Catedral de Narbona: San Justo y San Pastor
Es parada obligada en la ciudad. Las catedrales cercanas, con influencia cátara, tienen una única nave y, desde el exterior, parecen fortalezas –la de Albi es un ejemplo–. Sin embargo, aquí triunfa el gótico, un gótico más típico de la Île-de-France. Según nos contó el guía –hicimos un tour llamado “2.500 años de historia” del que puedes encontrar información en la página web de la oficina de turismo de Narbona–, era la forma que tenía el arzobispo de demostrar su vínculo hacia el Reino de Francia, en contra de los cátaros. Así construyó la que sigue siendo la tercera catedral gótica más alta de Francia, tras las de Beauvais y Amiens. Eso sí, no llegó a ser tan grande como se pensó, ya que nunca fue acabada. La primera vez que la vimos, pensamos incluso que se había derrumbado una parte del edificio –como pasó con la catedral de Utrecht–, pero el guía nos explicó que no se llegó a acabar porque habría sido necesario demoler parte de la muralla. En el interior nos encontramos con un precioso un órgano del siglo XVIII, que se sigue usando en conciertos; con las tumbas de los arzobispos de Narbona, mutiladas –como nos explicó el guía– durante la Revolución Francesa; con uno de esos coros góticos que te dejan sin palabras; con la capilla de Nuestra Señora de Belén y su escultura gótica; o con las vidrieras del siglo XIII. No pudimos acceder a la sala del Tesoro, de la que nos habló el guía por su curioso fenómeno acústico, lamentablemente no llegamos dentro del horario de visita. La sala está recubierta por una cúpula elíptica de ladrillos que permite oír a la perfección desde una una esquina lo que se susurra en la parte opuesta.

.
Torreón Gilles Aycellin: El mirador de Narbona
Este torreón ofrece las mejores vistas de Narbona, es decir que se convierte en su mirador oficial por naturaleza. Su altura de 40 metros y el emplazamiento en pleno centro medieval le confiere un gran poder, el de mirador. Aunque en el siglo XIII cuando se erigió, las vistas no eran su función principal, sino la defensa de la ciudad. Una vez estés arriba y hayas recuperado el aliento después de subir las más de 160 escaleras, la recompensa será titánica. Todo Narbona a vista de pájaro, y en 360 grados, ni más ni menos. La vista panorámica de la ciudad te ofrecerá una espectacular vista de la Catedral de Narbona, así como la Vía Domitia y sus estrechas calles y tejados de cuento.

.
Horreum Romano de Narbona: Antiguo mercado romano subterráneo
El segundo de los espacios de la Narbona romana – Narbo Via es el Horreum. Es un antigua galería subterránea, localizada al sur del foro, que formaba parte de un mercado de finales del siglo I a.C. En él se almacenaría el grano, el aceite o el vino a comercializar. Se pueden visitar dos galerías que, gracias a un espectáculo de luz y sonido, recrean los agitados días de mercado. En el ala norte se han instalado algunos restos lapidarios que permiten al visitante recordar el antiguo esplendor de Narbo Martius.

.
Vía Domitia y Plaza del Ayuntamiento
Entre el palacio de los obispos y su torreón se encuentra el ayuntamiento de Narbona. Aunque lo más extraordinario de esta plaza son los restos de Via Domitia que están descubiertos. Un pedazo de historia viva que resulta toda una sorpresa cuando te lo encuentras de sopetón. Al estar descubierto es posible bajar y pisar la auténtica calzada romana, aunque nosotros no lo hicimos por no desgastar esta reliquia del pasado. La Vía Domitia se construyó en el 118 a.C. y fue la primera calzada romana en Galia. Como te he comentado antes, conectaba Italia con España, en la costa mediterránea. Este trozo de calzada se descubrió recientemente, sólo en 1997.

.
Canal de la Robine
Declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1996, el canal de la Robine es la arteria de Narbona. El río Aude es quien provee de agua a este canal que llega hasta el mediterráneo. Además, se pueden alquilar barcos eléctricos para realizar un paseo muy agradable cruzando Narbona por este canal. Lo más interesante es que este canal ya era utilizado por los romanos.

.
Puente de los Mercaderes
Este puente recuerda mucho al Ponte Vecchio de Florencia, porque está habitado también y es uno de los únicos dos puentes que cumplen esta condición en Francia. Su origen es, ni más ni menos, romano y daba acceso a la antigua Narbona a través de la Vía Domitia.

.
.
Donde comer en NARBONA
Mercado de Narbona Les Halles, se trata de un mercado cubierto que tiene más de 100 años de antigüedad. Alberga en su interior más de 70 puestos de alimentación, entre los cuales hay tiendas especializadas en la venta de quesos, panaderías, pescaderías, vendedores de aves, y mucho más. Aquí puedes degustar los productos elaborados que venden, así que se convierte en una gran opción de comida ligera de productos locales sin gastar demasiado.
.
.
El Village de Noël de le Barcarès
| Vie | Sáb | Dom | Lun | Mar | Mié |
| +16° | +14° | +15° | +15° | +14° | +19° |
| +13° | +11° | +11° | +13° | +10° | +12° |
.
.
.
El Village de Noël, está abierto desde el 24 de noviembre del 2022 hasta el 8 de enero del 2023 de 11h a 02h.
Precios, año 2022
- Miércoles, fines de semana y vacaciones escolares: 5€
- Lunes, martes, jueves y viernes (no festivas en colegios): 2€
La entrada se compra in situ, no se puede comprar online. Pendiente si hay que llevar mascarilla.
La entrada incluye el acceso a la espectacular zona del Bosque Encantado, el Laberinto, el Barco y el Museo del hielo (hace bastante frío). No incluye el acceso a las pistas de patinaje sobre hielo, la pista de quads, al tobogán de hielo, ni al trineo virtual.
Ver todo el parque son unas 4 horas

.
.
Donde comer en le Barcarès:
Le Lamparo Le Barcarès, comida mediterranea y marisco
Oh Kakou, comida mediterranea muy buena
La Mer a Table, comida mediterranea muy buena
Le chat rouge, comida mediterranea
.
.
Viernes, 16 de Diciembre, de Village de Noël, le Barcares al Hotel SOWELL HOTELS Les Chevaliers
.
Carcason
| Vie | Sáb | Dom | Lun | Mar | Mié |
| +14° | +11° | +13° | +11° | +10° | +16° |
| +9° | +7° | +8° | +8° | +6° | +8° |
.
.
El Hotel es el: SOWELL HOTELS Les Chevaliers
Reserva:

.
.
Sábado, 17 de Diciembre, visitar Carcason y después a Monpellier
.
Que ver Carcason:
Puerta de Narbona
La Porte Narbonnaise o Puerta de Narbona, es la entrada principal de la ciudad amurallada. Una de las cosas que más llaman la atención en la puerta de Narbona es el busto de la princesa Carcas, que da la bienvenida a los visitantes. Se trata de un busto de piedra que conmemora la ficticia hazaña y a la mujer que habría estado tras ella.


.
Port Narbonaisse
Atravesamos la doble muralla y se cruza el puente levadizo sobre el foso que protege el recinto. Donde dos inmensas torres de piedra flanquean la verdadera entrada principal.

.
Murallas de Carcassonne
Sin embargo, antes de adentrarnos de lleno en Carcassone, primero por recorrer sus murallas. O más bien el camino que discurre entre ellas. Porque realmente son dos murallas separadas por un amplio pasillo que antaño servía de almacén de provisiones y de espacio para justas y torneos. Hay una primera, la interior, que es la que era la protección original de la ciudad. Tal y como la vemos hoy en día fue la que se edificó en el siglo XIII. Aunque conserva restos galo-romanos del muro de los siglos III y IV. Y luego estaría la segunda muralla, la exterior. Que fue levantada como refuerzo defensivo a finales del siglo XIII y principios de XIV. Esto supone algo más de 3 kilómetros de muros de piedra y más de 52 torres de vigilancia.




A lo largo del recorrido, también se pasa por las otras tres puertas de acceso a la Ciudadela. Que, junto con la puerta de Narbona, que se encuentra al este, responden a los 4 puntos cardinales.
- Al sur se encuentra la Port Saint Nazaire. Se trata de una puerta torre que da acceso casi directo a la Catedral del mismo nombre.
- Al oeste tenemos la Port de l’Aude. Construida en el siglo XII, da al río Aude y conecta con la zona moderna de la ciudad a través de un puente.
- Por último, al norte está la Port Rodez. La más sencilla de todas.



.
Plaza Marcou
Después de recorrer el camino entre las murallas, se puede entrar al interior de la ciudadela por cualquiera de sus cuatro puertas. Donde esperan infinidad de callecitas estrechas empedradas a rebosar de tiendas, cafés y restaurantes de todo tipo. Pero hay un lugar que destaca por encima del resto: la Plaza Marcou. El epicentro de la ciudad y donde las terrazas ocupan prácticamente toda su superficie.

.
Basílica de Saint Nazaire
Callejeando hacia el sur desde la Plaza Marcou, no se tarda en llegar a otra de las plazas más bonitas que ver en Carcassonne, la de la Basílica de Saint Nazaire. Que fue la catedral de la ciudad hasta que en 1801 la reemplazó la de San Miguel, que se encuentra en la zona nueva. Aunque lo más bonito de la plaza es la fachada del Hotel de la Cité de Carcassonne toda cubierta de hiedra.


La basílica, es un templo que se remonta al siglo VI, aunque la iglesia original desapareció por completo. Y la que vemos actualmente se encuentra a caballo entre el gótico y el románico. Sus vestigios más antiguos son los de estilo románico del siglo XII. De los que queda la estructura de su nave y el campanario. Pero, fundamentalmente, lo que más se aprecia son los rasgos góticos. En los que destacan indudablemente las vidrieras y el ábside.
.
El Teatro
Si se rodea la basílica, a su espalda se esconde el Teatro Jean Deschamps. Un anfiteatro abierto al más puro estilo romano que se construyó en 1908 justo en el lugar en el que se encontraba el claustro de la basílica. Sobre sus tablas se celebra cada verano un festival de teatro en honor a Jean Deschamps. Tan sólo puede verse desde arriba con las visitas guiadas que recorren las murallas por encima.
.
Castillo Condal
El Château Comtal es la joya de la corona que ver al visitar Carcassonne. La estructura actual, que data de los siglos XII-XIII, se levantó sobre los restos de una antigua domus romana para ser la vivienda de los vizcondes de Carcassonne. Y terminó convertida en una construcción casi única en el mundo. Porque es literalmente una fortaleza dentro de otra fortaleza. Ya que además de las defensas de la ciudadela, el castillo cuenta con su propio foso, con una barbacana y hasta 5 torres y un buen número de galerías defensivas.
De octubre a marzo el horario es de 9:30 a 16). La entrada cuesta 9,5€ y puede sacarse online con antelación. El recorrido permite conocer de cerca la barbacana, la capilla, el camino de ronda por sus murallas, las galerías defensivas y el Musée Lapidaire. Donde se puede descubrir todo el patrimonio arqueológico, principalmente romano, que se ha ido encontrando en la ciudad.


.
Gran Pozo
Aunque hay varios pozos que abastecían de agua el interior de la ciudadela, el más famoso es el Gran Pozo (le gran puits, en francés). Decorado con dos columnas y algunos herrajes de hierro. Pero no es por su “belleza” por lo que es popular. Si no por su leyenda. Que cuenta que los visigodos, ante la posible llegada de Atila y sus ejércitos a la ciudad, escondieron en su interior el tesoro del rey Salomón. Pero tras varias excavaciones a lo largo de la historia nunca se ha encontrado nada.

.
Puente Viejo
El puente se encuentra al noroeste del recinto amurallado.

.
Donde comer:
Hay un plato estrella, se trata del Cassoulet. Un guisote bien contundente a base de alubias blancas, carne de pato y carne de cerdo. Aunque su truco está en que se empieza al fuego, pero se termina al horno en cazuela de barro.
Para ir a comer o cenar:
Comida mediterranea: -Le bis-troquet (comida sencilla) - La Table de la Bastide (buenas opiniones)
Mejor valorado y buen precio: La Table de Marie
Michelin: La Table de Franck Putelat
.
.
.
Que ver en Montpellier:
.
La Place de la Comédie
Es el palpitante corazón de Montpellier, donde confluyen todas las calles del casco antiguo. Construida en el siglo XVIII, antiguamente se la conocía como la plaza del huevo por su forma ovalada. Está presidida por el edificio de la Ópera, que fue construido en el año 1888.
Esta plaza es ideal para aprovechar y tomar algo en una de sus infinitas terrazas mientras ves la vida de la ciudad pasar. Este punto es perfecto para empezar la ruta por la zona antigua de la ciudad.

Fuente de las Tres Gracias
Esta peculiar fuente, construida por Étienne d’Antoine en el año 1773, es uno de los emblemas de Montpellier y corona el centro de la Place de la Comédie. Aglaya, Eufrósine y Talía son las tres gracias representadas en la fuente.

Ópera de Montpellier
También en la Place de la Comédie encontrarás el edifico de la Ópera, cuya fachada es significativamente similar a la de París. Construida en 1888, preside la plaza más animada de todo Montpellier.

Torre de Babotte
La torre de Babote es una de la de las dos torres vestigio de las antiguas murallas que protegían la ciudad desde el siglo XIV. En el siglo XVIII fue ‘restaurada’ para albergar el Observatorio Astronómico de la Academia de las Ciencias.

Catedral de San Pedro
El Papa Urbano V, que había estudiado en la ciudad de Montpellier, mandó construir en 1364 un monasterio y su iglesia, que fueron transformados posteriormente, en el año 1536 en la Catedral de Saint Pierre. Su estilo gótico meridional (lo de meridional lo hemos leído porque la verdad es que no estamos muy seguros de saber diferenciarlo del gótico normal 😛 ), unido a su imponente silueta, hacen que parezca una fortaleza militar más que una catedral. Y es quizá eso lo que la hace más especial.

Place des Martyrs
Esta amplia plaza que está custodiada por numerosos restaurantes está presidida por el edificio de la Préfecture, que fue construido en el año 1870. De esta plaza sale la calle Foch, una de las principales vías de Montpellier, que conduce directamente al Arc de Triomphe. El paseo hasta el Arco del Triunfo es precioso, ya que podrás admirar numerosos edificios clásicos con una preciosa y elegante arquitectura.

Arco del Triunfo de Montpellier
Intentando imitar a París, Montpellier también cuenta con su propio Arco del Triunfo, también conocido como Porte de Peyrou. Situado al final de la Rue Foch junto al Palacio de Justicia, fue construido a finales del siglo XVII en honor al rey Luis XIV en el lugar que ocupaba una de las ocho puertas de entrada a la ciudad de las antiguas murallas.
Hay una visita guiada a la terraza del monumento desde la que por lo visto se obtienen muy buenas vistas de la ciudad.

.
Iglesia Saint Roch
Tanto el barrio como la iglesia de Saint Roch merecen una visita, sobre todo por su plaza y la fachada exterior, ya que el interior no destaca por encima de cualquier otra iglesia. Erigida en honor al Santo Roch, protector de la ciudad y originario de la misma, fue construida en el siglo XIX y ahora recibe y acoge a los peregrinos que se dirigen a Santiago de Compostela.

.
Promenade de Peyrou y acueducto de San Clemente
Este acueducto, construido en el año 1754 por el ingeniero Henri Pilot de Launay, permitió que el agua potable llegara a la villa de San Clemente y se encuentra al final del Paseo o Promenade de Peyrou. En el Promenade de Peyrou, por el que es súper agradable pasear, encontrarás además el Château d’Eau, una torre hexagonal muy bonita y el Palace Royal de Peyrou.

.
Antiguo anfiteatro de Saint-Côme
El hotel Saint-Côme, construido en el año 1757 por el arquitecto Jean-Antoine Giral con los fondos donados por François Gigot de Lapeyronie, fundador de la cirugía moderna, sirvió como anfiteatro de la universidad de cirugía hasta la Revolución Francesa. En la actualidad alberga la Cámara de Comercio e Industria de Montpellier.

.
Barrio de Antigone
Este conocido barrio de Montpellier es obra del arquitecto español Ricardo Bofill y se empezó a construir en 1977 aunque no se terminó hasta el año 2000. La arquitectura de Antigone cuenta con edificios de estilo clásico, variadas fuentes y numerosas réplicas de estatuas de la época romana y griega. Todos los edificios se distribuyen alrededor de un gran patio interior, llamado Atrio, que mide más de un kilómetro.
.
Donde comer en Monpellier:
L'Endroit, de comida mediterranea
Le Coup de Coeur Lattes, de comida mediterranea
Restaurant L'Angelus, de comida mediterranea
.
.
El Domingo, 18 de Diciembre, de Carcason a Rennes-le-Château y Castelnou, dos pueblos muy bonitos y pequeños.
.
.
Rennes-le-Château
La localidad no cuenta con elementos arquitectónicos sobresalientes, lo maravilloso de Rennes es el misterio que la envuelve. Lo que realmente puso en el mapa a Rennes-le-Château fue una novela, escrita allá por los años ochenta, titulada «El Enigma Sagrado», utilizada como base documental del famoso best seller «El Código da Vinci».

Comienza la leyenda
La historia del cura de la localidad, Bérenger Saunière (1885 a 1917), hizo correr ríos de tinta.
Tras iniciar unas obras en la parroquia de la localidad, el padre Saunière, emprendió una serie de cambios desconcertantes. Viajes imprevistos a París, la construcción de Villa Bethania y la ostentosa restauración de la modesta y pequeña iglesia.

Los rumores no tardaron en aparecer, el padre Saunière no pasaba desapercibido con su «vida loca».
Además, convive con su «ama de llaves», Marie, fiel guardadora de secretos y según las malas lenguas, algo más.
Bérenger Saunière y sus cosas…
Toda esta historia se encuentra, bien explicada, en el museo de Villa Betania, situado en el antiguo presbiterio.
En él, se documentan las obras acometidas, los viajes, la fortuna del cura, así como los personajes de la alta sociedad francesa llegados a Rennes, invitados por Saunière.
Pero, ¿Qué «tesoro» encontró el cura para amasar tanta fortuna? Aquí está realmente el misterio y el inicio de la leyenda.
Mientras se realizaban los primeros movimientos de tierra durante la restauración de la antigua parroquia, los obreros encontraron algo importante que comunicaron a Sauniére.
Para unos, Saunière encontró el tesoro perdido del Templo de Jerusalén, ya que el castillo de Rennes-le-Château estaba relacionado con los Caballeros Templarios y cabía la posibilidad de que lo ocultaran allí tras abandonar Tierra Santa.
Para otros, el tesoro eran documentos de incalculable valor relacionados con la verdadera historia de María Magdalena y Jesús de Nazareth.
Todo apunta a que Bérenger construyó una recreación de Betania, la ciudad de Magdalena, en estas tierras de la antigua Arcadia.

La leyenda de la Magadalena
Cuenta la leyenda que María Magdalena escapó de Palestina, tras la muerte de Jesús, desembarcando en tierras galas, concretamente, en una recóndita y pequeña localidad costera, la actual Saintes Maries de la Mer.
Junto a ella venían, además de su hermano, dos pequeños niños fruto de su relación con Jesús. Esta descendencia es la base de la dinastía Merovingia, reinante en el sur de Francia durante años hasta la muerte de Dagoberto I.
.
Entramos en el pueblo:
El castillo que da el apellido a la localidad: el château d’Hautpol, una antigua fortaleza templaria de las cruzadas. Su torre, conocida como de La Alquimia, es uno de los puntos esotéricos más importantes de Francia.


En la calle principal, y casi única, se suceden bonitas casas de piedra con coloreadas ventanas. Tenemos la sensación de ser observadas a través de las pequeñas cortinas de ganchillo.
En una fachada observamos ¿un reloj de sol?, nos despistan las posibles marcas y símbolos de los planetas.

.
Llegamos a la atracción principal del pueblo: el museo y la villa residencial del cura.
Terribilis est locus iste, Iglesia de la Magdalena
El padre Saunière la restauró alrededor de 1891, en ese momento comenzó la leyenda. El lugar es muy bonito. Un pequeño cementerio con restos arqueológicos de importante valor se sitúa en el lateral junto a una gruta artificial en honor de la Virgen de Lourdes. Hay muchas pistas que indican de la rareza del lugar como por ejemplo, la imagen de la virgen, embrazada situada en un antiguo altar pagano de época visigoda.

El dintel nos regala otro mensaje: Terribilis est locus iste, !Que terrible lugar es este! Y a partir de aquí, empiezan las llamadas de atención. ¡Esta iglesia es el polo opuesto a cualquiera de las iglesias tradicionales católicas que existen por el mundo!

La sobrecogedora figura del diablo Asmadeo (guardián de los tesoros secretos) nos da la bienvenida. Algunos afirman que la figura es Rex Mundi, el ser inferior de los cátaros. La figura sostiene a los ángeles vencedores del mal. Nos encontramos ante una de las pocas estatuas del demonio situada en el interior de una iglesia católica en el mundo.

Una vez dentro se empiezan a ver elementos poco usuales en una iglesia católica. En su mayoría llamativos, pomposos y nada convencionales. Todas las esculturas del templo contienen algún carácter irregular o inusual. Uno puede estar un buen rato intentando descifrar el contenido. Destaca el Vía Crucis con extrañas figuras, pero sobre todo, la importancia de María Magdalena por encima de Jesús o de la Virgen.
Museo Villa Bethania
El recorrido hasta el museo de Villa Bethania es tranquilo. La visita resulta muy agradable. La que fuera casa residencial del padre Saunière y su ama de llaves María, no está exenta de lujos. Cuenta con jardín, biblioteca y un coqueto «invernadero-mirador» de cristal, excepcional mirador desde donde observar la belleza del entorno.
.
.
.
Castelnou
| Lun | Mar | Mié | Juv | Vie | Sáb |
| +14° | +13° | +16° | +15° | +14° | +16° |
| +9° | +8° | +8° | +8° | +10° | +11° |
.
El pueblo es una especie de isla rodeada de bosques y campos hasta el horizonte con el macizó del Canigó.. No llega a 400 habitantes, es un placer pasear por sus viejas calles inclinadas. Se encuentra a 41 kilómetros de La Jonquera. El mayor atractivo del pueblo es el pueblo en sí. Es un placer pasear por sus viejas calles inclinadas. Algunas casas disponen de dos o tres entradas, aprovechando los desniveles del terreno. Cuando llegamos, nos recibe el Pórtico de Millars o Pórtico Norte. Pasado este, entramos en una pequeña plaza de la que parten los dos ejes principales del núcleo urbano: La calle de abajo y la calle del medio. El pueblo conserva su aspecto medieval, con sus murallas con ocho torres, y cuatro puertas ubicadas en los cuatro puntos cardinales.
Al entrar en el pueblo nos recibe el Pórtico de Millars o Pórtico Norte,

.
Uno parece que entra en un cuento de la Edad Media y aunque es un pueblo pequeño, con un verdadero entramado calles con nombre muy descriptivos (calle del medio, calle de la muralla, calle de abajo,…), escaleras, pasajes y caminos de piedras con casas apelotonadas en las que a veces no distingues cuando empieza una y termina la de al lado, o la casa que está encima de la anterior.
Hay una pequeña plaza

de la que parten los dos ejes principales del núcleo urbano: La calle de abajo y la calle del medio. El pueblo conserva su aspecto medieval, con sus murallas con ocho torres, y cuatro puertas ubicadas en los cuatro puntos cardinales.
En las calles más accesibles vas a encontrar tiendas de artesanía con delicadas obras y un ramillete de pequeños restaurantes o locales para tomar un refresco o comer algo.
El castillo de Castelnou data de finales del siglo X. Posesión de los reyes de Mallorca desde el siglo XIV, fue completamente restaurada en el siglo XIX y algo modernizada. Un pentágono con dos lados en ángulo recto, el edificio está rodeado por murallas almenadas de más de tres metros de espesor. Sus muros tienen la peculiaridad de abarcar un conjunto de edificios que no rodean un patio interior, sino la cumbre de un pequeño pedazo de montaña en su estado crudo.

La Iglesia de Santa María del Mercadal es un encantador edificio románico que data del siglo XII. Modificado por la adición de ciertos elementos en el siglo XVIII, como la sacristía y el campanario, debe su nombre al mercado que alguna vez estuvo a su lado. En su interior, es posible admirar pinturas románicas, así como un hermoso mobiliario de estilo barroco.

Anteriormente parte del sistema de defensa de la aldea, la torre de Castelnou tiene lugar en una colina que domina la ciudad. Esta pequeña torre cilíndrica descansa en el mismo nivel que muchas otras torres de vigilancia del Rosellón.
.



.
Y de vuelta a Premia:
